Marketing estratégico para PYMES

Las buenas campañas de marketing no son una mera casualidad.  Son el resultado de un proceso ideado desde el primer momento.

Se lo puede descomponer en dos partes totalmente diferentes, pero complementarias entre sí.

Por un lado, tenemos el marketing estratégico, enfocado en el mediano y largo plazo; y por otro lado, la vertiente denominada marketing operativo, encargado de la parte táctica y de realizar las acciones enfocadas en el corto plazo.

Para invertir en publicidad, promociones, eventos o cualquier otra acción de marketing efectiva, será necesario llevar a cabo antes una serie de análisis, planificaciones y estrategias que tendrán lugar en la esfera del marketing estratégico.

 

Las acciones de marketing exitosas, previamente fueron desarrolladas en la esfera del marketing estratégico

 

Cómo puede el marketing estratégico ayudar a las PYMES

 

El analizar el comportamiento de potenciales clientes, mercados y posibles acciones de marketing, no es exclusivamente de las grandes empresas.

Las empresas familiares, pequeñas empresas y cualquier tipo de emprendimiento independientemente de su tamaño, podrán enfocar sus esfuerzos, ahorrando tiempo y dinero al incorporar el marketing estratégico como parte de su plan de negocios.

Esta vertiente del marketing trabaja principalmente analizando tres áreas:

1- El mercado y su funcionamiento

2- El público, sus necesidades y comportamiento

3- La competencia

 

El mercado

Tanto para determinar las posibilidades de adaptación en el mercado que estamos insertos así como para la expansión hacia nuevos mercados, será fundamental entender el funcionamiento de nuestro entorno, sus características principales y sus problemas competitivos, tanto así como su perspectiva futura.

 

El público objetivo

Para decidir una buena acción de marketing será de vital importancia identificar el perfil de consumidor más adecuado y rentable que se ajuste a nuestro negocio.

 

 

Primero, determinaremos nuestro público objetivo.

Seleccionaremos en principio, un grupo de población amplio en función de sus rasgos y con un cierto grado de homogeneidad.

El segundo paso será comenzar a segmentar ese grupo.  Es decir, dividiremos nuestro grupo en distintos subgrupos en función de sus hábitos, poder adquisitivo, etc.

El objetivo de esta acción es poder desarrollar distintos productos y estrategias adecuadas a cada perfil.

Por último, seleccionaremos nuestro target.  Este será el perfil que representa mayor potencial de compra; será el centro de nuestros esfuerzos al momento de comunicar nuestros productos o servicios.

 

La competencia

No estamos solos en el mercado.  Las empresas con las que disputamos los distintos segmentos de mercado, demandando u ofreciendo los mismos productos o servicios, buscando ser “la mejor opción” para el consumidor final, serán definidas como la competencia.

La competencia debe estar debidamente identificada.  Conocer sus fortalezas y debilidades nos permitirá establecer la estrategia frente cada una de estas empresas.

 

El análisis FODA

También conocido como DAFO (Debilidades, Amenazas, Fortalezas y Oportunidades), será nuestra herramienta básica para diagnosticar nuestra situación actual y establecer las decisiones estratégicas y operativas de nuestro plan de marketing.

Este análisis se basa en dos pilares básicos: el análisis interno (Debilidades y Fortelezas) y el análisis externo (Oportunidades y Amenazas) de una empresa.

 

Los objetivos de marketing

Para guiar nuestros esfuerzos de forma eficiente, será necesario contar con un plan de objetivos que presenten las siguientes características:

  • ser concretos y específicos
  • compartidos con el resto de las áreas del negocio
  • ubicados en el tiempo
  • cuantificables

Ejemplos: mejorar la reputación, incorporar nuevos producto, aumentar puntos de venta, etc.

 

La imagen corporativa

La imagen corporativa de nuestra empresa se refiere a cómo somos percibidos en el mercado.

Una imagen corporativa es diseñada para ser atractiva al público.  Provocar el interés en el público objetivo y aumentar el valor de la marca, será uno de sus cometidos principales.

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La propuesta de valor

La propuesta de valor es un mensaje que reforzará nuestra imagen corporativa y potenciará nuestra estrategia de posicionamiento.

Se trata de un mensaje diferenciador, descriptivo, real y convincente, adaptado al cliente y que refleja con claridad el beneficio que éste obtendrá con nuestros productos o servicios.

 

 

⇒ En resumen, antes de comenzar debemos poder responder:

¿A quién nos dirigimos?  ¿Quién es nuestro público objetivo?

¿Qué valor aportamos, después de revisar nuestras fortalezas y estrategia de posicionamiento?

¿Qué beneficios obtendrá nuestro cliente?

¿En qué nos diferenciamos?  ¿Somos mejores o diferentes a los otros productos o marcas de la competencia?

Recuerda: es necesario plantear una buena propuesta para ser elegido frente a otras opciones existentes en el mercado.

 

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¿Tu que opinas de las campañas de marketing para PYMES? te invito a expresarlo en los comentarios.

 

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